|
Tema 1.- Introducción
¿Qué es el AULA DE PSICODRAMA?
Es una asociación de personas que creen en lo grupal y que utilizan el psicodrama como herramienta terapéutica.
¿Por qué grupo?
CUENTO DE LA FIESTA ORGANIZADA POR LAS JIRAFAS
Fábula en la que los animales de la selva son invitados por las jirafas a un banquete. Todos sabemos cómo son las jirafas de atentas; allí habían los mejores manjares, buena música y ambiente agradable; pero cuando los animales se fueron sentando a la mesa se dieron cuenta que las cucharas, los tenedores eran de un tamaño demasiado grande para que un mismo animal se pudiese alimentar a sí mismo, ya que los cubiertos, preparados por las jirafas, superaban la longitud de los brazos. Al tiempo los comensales empezaron a tener hambre, y uno de ellos sugirió la idea de reunirse por grupos y que cada uno le diese de comer al que tenía enfrente. La solución fue el grupo.
Mírense la prenda que visten ¿qué ven?; ¿una tela?... nos quedamos con lo aparente y no vamos más allá. El grupo nos posibilita tener otra mirada, el grupo nos permite ver y observar la complejidad de entrecruzamientos de hilos deseantes, los cuales permanecen ocultos. Los hilos están, pero permanecen invisibles. Es el anudamiento lo que se constituye como observable.
Alguien dijo que el hombre es un animal social y nosotros añadimos que incluso antes de nuestro nacimiento el grupo al cual pertenecemos ya nos ha preparado un lugar en el y que va a ser dentro del grupo donde el sujeto se va a humanizar y a socializar, será en el grupo donde se va a ir construyendo nuestra subjetividad.
Truffant en su película “el infante salvaje” nos muestra que es lo que le ocurre a un niño que es criado por lobos en vez de por hombres, que se enlobece, el grupo, pues, es necesario para humanizarse.
Así pues, en el grupo el ser humano aprende a amar y a odiar, a encontrar los primeros objetos que lo satisfacen y lo hacen sufrir…en el grupo se empieza a poner en acto sus potencialidades.
Al mismo tiempo que se construye a sí mismo va construyendo en su mente la noción de la existencia de lo otro, de aquello que no es él. Más tarde se hace una representación de los otros en tanto humanos como él y comprueba que ellos no son todos iguales. Que hay diferencias entre los otros, que cada uno tiene sus caprichos, que sus deseos pueden ser encontrados, que los hay más cercanos y más lejanos, más suaves y más ásperos, más avaros y más generosos. Descubre que su relación con cada uno de ellos puede ser distinta, y que entre ellos pueden tener distintos tipos de relación.
Comienza su vida navegando en una tormenta de sentimientos: en su familia hay amores y odios, rivalidades y complicidades, idealizaciones y menosprecios, y si bien al principio sólo es objeto de los sentimientos de los demás, a medida que se va haciendo a sí mismo los hace propios, los siente. Estos afectos infantiles constituyen el núcleo de las emociones que más tarde, de manera más sofisticada y compleja, sentirá hacia sus semejantes en su vida adulta.
Construirse una imagen de sí mismo y construir un cuerpo propio, son movimientos simultáneos que suceden a la vez.
Nosotros, los miembros del Aula, pensamos que los mecanismos de los que dispone el hombre en potencia para la tarea de su propia humanización y aquellos de los que dispondrá más adelante para relacionarse con los otros seres humanos en el mundo son los mismos.
Por eso es que no hay nada de lo que sucede en los grupos que no tenga su fuente en el corazón de los hombres.
Ahora bien, nosotros nos preguntamos, una cierta cantidad de personas reunidas en un lugar y un tiempo determinados ¿constituyen un grupo? No necesariamente, ya que se requiere de un objetivo común y es entonces cuando pasamos de una serie de personas a un grupo. También hay que decir que los grupos son temporarios y que en su esfuerzo por perdurar deben ir reforzando su contrato permanentemente.
Entonces deberíamos proponer que un grupo se conforma en la medida en que ciertos procesos se van consolidando: las identificaciones, los mitos, las ilusiones, la inscripción de… entonces en un grupo se dan dos tipos de factores, los intersubjetivos y los intrasubjetivos.
Con lo que se establecerán relaciones entre ambos ámbitos, donde la realidad psíquica interna se va a articular con la realidad psíquica del grupo. Los objetos internos se desplazarán de un sujeto a otro, donde el grupo externo adquirirá un valor de prolongación o de extensión de los grupos internos.
1. En primer lugar en el grupo se transfiere la propia historia familiar. En él se reviven muchas de las emociones que tuvieron lugar en nuestro interior en el seno de nuestra familia, durante los primeros años de nuestra vida. Emociones que han perdurado en nosotros y
ahora, en el grupo, encuentran un espacio para volver a ser revividas.
En este sentido el grupo actúa como Madre y como Padre. Como Madre en tanto que se reviven experiencias de satisfacción y de frustración, de amor y de odio; haciéndonos sentir ambivalentes. Y como Padre en tanto que surge la rebeldía y el sometimiento frente a la autoridad, surgiendo la rivalidad entre iguales en una compleja red de identificaciones. Se construye, pues, un clima en donde se van asumiendo roles donde se pueden ir canalizando estos sentimientos.
Por lo tanto el grupo es un lugar donde se puede elaborar y canalizar las emociones, las ansiedades y los conflictos originarios de la vida del sujeto.
2.- En el grupo se aprende. ¿Qué quiero decir con esto?, sencillamente que un terapeuta individual, siempre tiende a protege su rol, sin darle a la persona que demanda una ayuda de forma explícita. No va a impartir conocimientos teóricos ni va a acceder a las demandas de sus pacientes, precisamente por atender al deseo (a excepción tal vez, de los psicólogos de corte conductista). En cambio en el grupo, los mismos miembros pueden permitirse “explicar” el porqué de lo que ellos están viendo o sintiendo, pueden dar su punto de vista y extenderse en explicaciones sobre que es estar mal. La situación de igualdad entre los miembros del grupo hace que muchos consejos sean útiles y no por ello el terapeuta cambia de rol.
Por otro lado en el grupo se da el aprendizaje por imitación. En el grupo un papel muy importante a jugar es el juego de las identificaciones, no solo regresivas sino también progresivas, los participantes cuentan, pues, con una variedad grande de conductas a imitar y practicar.
También es un lugar donde se ven los avances de los demás lo que nos hace pensar que nosotros también podemos mejorar; al mismo tiempo que la idea de que somos raros, “unos bichos extraños”, va dejando paso a la idea de que a los demás también les pasan cosas parecidas a mí.
Y en particular la asociación libre que se da en el grupo, alcanza paradójicamente una nueva facilidad de verbalización de aquellos “secretos” tenidos como innombrables; lo que hace que la angustia se diluya al abordar lo inabordable.
Todo esto posibilita y propicia que haya identificaciones positivas o progresivas.
3.- El grupo propicia el contacto con los demás. El grupo es por antonomasia un lugar preferente para las identificaciones, allí el otro aparece como alguien distinto a uno mismo, pero a la vez tan semejante y tan cercano; lo que nos pone ante la posibilidad de poder ser de otra manera a como somos. En el grupo los sentimientos se amplifican y adquieren grandiosidad e importancia.
El grupo pues no es solo un lugar, como piensan muchos terapeutas, donde acudir para solucionar ciertos problemas de comunicación o de relación con los demás, sino que actúa como una caja de resonancia y de ayuda mutua.
Si pensamos en lo estrictamente clínico, podemos decir que grupo a grupo, vamos viendo como la representación ayuda a ir desmontando las resistencias y como la verdad surge sin previo aviso, mediante la representación psicodramática el sujeto se deja sorprender por él mismo.
El cuerpo, la palabra y la imagen; tres elementos fundamentales para la constitución del sujeto se conjugan en el psicodrama. En el psicodrama el cuerpo, las emociones y el pensamiento se ven integrados mediante la palabra.
El psicodrama viene a darte la oportunidad de ser el protagonista de tu propia vida en vez de un actor secundario.
Ahora bien, no todos los grupos ni tampoco todos los psicodramas se mueven por los mismos aportes teóricos.
Ana María Matutes recordaba una frase de San Juan: “el que no ama está muerto” a la que ella añadía una suya: “el que no inventa, no vive”, ahora yo, sin ánimo de compararme a tan significativos personajes, añado una mía que haría serie con ambas: “aquel que no juega, no inventa y si no inventas estás muerto”. La creatividad es vida
El psicodrama es una invitación al juego.
ELEMENTOS
- PROTAGONISTA: Es el emergente grupal que en forma activa propone su problema personal para poder considerarlo desde un enfoque psicodramático.
- ESCENARIO: El espacio donde se desarrollará la dramatización
- YO-AUXILIARES: Actúa los roles que le asignan el Protagonista.
- DIRECTOR: Asiste al Protagonista conduciendo el desarrollo del psicodrama guiado por los signos que aporta aquél.
a.- Animador.- Es el que lleva el discurso del grupo. La escucha del analista va más allá de lo que dice el sujeto, es la escucha de lo que se oye, no de lo que se dijo. Se trata de una escucha del inconsciente
b.- Observador.- Su presencia es muda en un principio, luego dará su palabra y tendrá que ver el inconsciente a través de, los lapsus, lo ocurrido en las escenas, la diferencia entre lo relatado y lo representado etc. Su manera de decir será con interrogantes para que los sujetos puedan seguir cuestionándose.
Tanto en el observador como en el animador la escucha analítica dirige el discurso hacia el “uno por uno”, discurso que traza un recorrido que nos conduce hacia un discurso de sesión
- PÚBLICO: Es el conjunto de personas que observan la dramatización y del cual proviene el Protagonista. Es, entonces, su contexto social. Todo lo que el Protagonista haga será valorado de distintas maneras, según los distintos puntos de vista particulares que a su vez corresponden a la ideología del grupo social de pertenencia de cada individuo del público. Los Yo-auxiliares, hasta el momento en que son llamados a participar en la dramatización, se sientan entre el público.
ETAPAS
- CALDEAMIENTO: Consiste en crear una atmósfera de confianza entre el grupo, para que los integrantes bajen la actitud defensiva del inicio. Al principio se suelen presentar y hablar un poco de ellos y explicar el porqué de su presencia en el taller. El terapeuta puede propiciarla mostrándose tranparente y cálido. El caldeamiento inespecífico es el que se produce desde que el Director entra en contacto con el Público y será el que favorecerá la aparición de un Protagonista. El caldeamiento específico es el que el Director opera para favorecer en el Protagonista un estado óptimo para la dramatización.
- DRAMATIZACIÓN: Son las sucesivas escenas elegidas por el Protagonista, con la ayuda del Director y que le permitirán exteriorizar su problema.
- ELECCION DE LOS YOES AUXILIARES: Se trata de elegir por identificación a aquellos integrantes del grupo que van a ayudar al protagonista en la representación
- COMENTARIOS: El Director favorece la integración entre el público y con el Protagonista, coordinando las devoluciones que puedan hacerle compartiendo, al expresarlas verbalmente, las emociones experimentadas durante la dramatización. Las devoluciones son en una tiple dirección: de los yoes auxiliares, del resto del grupo y del animador.
CARACTERÍSTICAS GRUPALES
Hay características que se dan en todos los grupos por ejemplo las reglas de no omisión (no hay temas vedados ni privilegiados), de abstinencia (abstenerse entre los miembros del grupo de tener relaciones sociales fuera del ámbito terapéutico), de restitución (que se comunique en la sesión los intercambios habidos fuera de la sesión) y de confidencialidad (fuera del grupo no se habla de lo acontecido dentro).
Hay otras características que no son iguales para todos los grupos: Los de índole analítico son de duración ilimitada, abiertos, con apertura lenta, es decir que se trata de mantener constantemente el número de pacientes y cuando un paciente interrumpe el tratamiento o es dado de alta, se incluye otro.
ELEMENTOS BASICOS EN EL PSICODRAMA FREUDIANO
La Mirada: ocupa un papel fundamental, y pone un punto diferenciador entre el psicodrama y el análisis individual. Es la mirada del otro quien viene a dar significado a mi discurso. Para hablar de la mirada hay que empezar por el estadio del espejo que es un proceso de identificación, una conquista progresiva de la identidad del sujeto, y ese espejo ante el cual se mira el niño no es otro que el ojo de la madre. Así pues la presencia del otro se supone necesaria para toda identificación.
La identificación; Laplanche y Pontalis la definen como “El proceso psicológico mediante el cual un sujeto asimila un aspecto, una propiedad, un atributo y se transforma, total o parcialmente, sobre el modelo de este. La personalidad se constituye y se diferencia mediante una serie de identificaciones”.
De aquí podemos pensar que la identificación es un proceso necesario para que se constituya el yo, pero también va a constituir un mecanismo de atrapamiento, en donde el sujeto va a repetir una y otra vez una serie de conductas precisamente para no diferenciarse de ese otro.
La transferencia vertical: Es la que se establece con el terapeuta, y tiene que ver con el lugar del Supuesto Saber, es decir con creer que el terapeuta sabe lo que nos pasa y nos puede proporcionar la solución de nuestro proceso desorganizado. Esta posición terminará cayendo y el sujeto se apropiará de un saber de sí mismos y por si mismos, que no tenían antes.
La transferencia horizontal: es la que se establece con los compañeros del grupo, y tiene que ver con el trazo unario, esto es con la identificación, con esa relación mínima que hay entre el yo y su objeto. Freud agrega que en ocasiones el yo copia a la persona amada y en otras a la persona no amada, pero en ambos casos la imitación es parcial y limitada; el yo se limita a tomar del objeto uno solo de su rasgos.
El discurso grupal: el discurso que hace eco en el grupo, sirve de referente para elegir las escenas, se podría decir que es el tema de la sesión. En el discurso del grupo hay que tener en cuenta las formaciones del inconsciente y desde luego no hay que quedarse nunca en lo manifiesto.
La Representación:
El duelo: Toda la teoría psicodramática freudiana está basada en el duelo. El duelo es la perdida de algo (ilusión, objeto, amor etc.), el encuentro con lo que no puede ser, lo que va abrir las puertas a lo que sí que puede ser. Como el duelo nunca puede ser de lo que no hubo, las escenas a representar no van a ser fabuladas.
La fantasmática grupal: El grupo es más que la suma de los imaginarios individuales, es un espacio de fomentación fantasmática. Es un lugar de intercambio entre inconscientes que conduce a construcciones fantasmáticas, a veces fugaces, a veces estables, en ocasiones paralizantes, en otras estimulantes y creativas. La actividad fantasmática es algo propio del aparato psíquico, y desde el momento en que hay un grupo, una fantasmática circula entre sus miembros, cualquiera sea el motivo que los haya convocado. |